Thursday, March 28, 2013

Capítulo VIII


-Ho…Hola..
-Eres Candy, ¿verdad?
-La misma.
Él soltó la mano y abrí la puerta de el coche rápidamente para meterme dentro pero el chico cogió y con un golpe secó cerro la puerta antes de que pudiese entrar en el coche.
-¿Te he dicho yo que te podías ir?-Negué con o la cabeza-Exacto, ¿eres la novia de Jason?
-Bueno.. no.. o no lo se, ¿pasa algo?
-Vete con ojo, ese chico está metido en un lío bastante grande que si le sale bien tendrá millones pero si no… no le volverás a ver. Pero eso no es lo que te tiene que preocupar de verdad; como la cague te llevará con él. Ves con cuidado.
-Esto… gracias…¿quien eres?
- Mathew. ¿Esta noche vas a la pelea?
-Sí, pues nos veremos allí. Cuando suene la segunda campana sal del recinto, yo te acompañaré para no levantar sospechas.
-¿Tu no serás uno de los chicos de Impasse?
-No, yo soy de East Chicago.
-¿Y conoces a Jason?
-Te he dicho que esta metido en un buen lío.Todos los barrios de Chicago saben lo que se traman entre manos. Sabía que te tendría que haber informado.
-Bueno yo me tengo que ir…
Abrí la puerta del coche y arranqué el motor; Mathew tocó la ventanilla e hizo una señal para que me acordase de lo que me había dicho de la pelea. Me volví al descampado. Dejé el coche en una parte del descampado; les traje las pizzas y le di el cambio a Hilt, bueno a Niall. Todos empezaron a comer como auténticos animales. Yo entre que no tenía hambre y la poco que tenía se me quitó al verles comer.
-¿Candy?¿No comes?-Me preguntó Paula.
-No… no tengo nada de hambre.
-¿Ha pasado algo?-Paula se ve que estaba preocupada por mí, sabe que siempre suelo tener bastante hambre y más si hay pizza pero lo de Jason me había dejado atónita. 
-Nada, creo que me voy a ir a casa…
Me levanté y me senté en el coche; estuve unos diez minutos sentada cuando me decidí arrancar e irme a casa. Dejé las llaves en un cuenco y estuve viendo la televisión hasta las ocho de la noche que vino Razor y subí arriba a vestirme. Tenía dos horas para arreglarme para la pelea y es que si quería conseguir los números quince números de teléfono necesitaba mis armas de mujer. Me duché y me fui a mi habitación para vestirme. Me puse la ropa interior y me enfundé un vestido corto negro palabra de honor. Me sequé el pelo y me maquillé los ojos y los labios; por último me puse unos tacones y bajé al salón donde estaba Razor. Él esta mirando la tele e hice un intento para que me mirase pero seguía viendo la tele. Aun no se me había olvidado como me trató el otro día; más bien como iba tratando a las chicas así que era el momento de devolversela. Me senté a su lado y seguía mirando la pantalla. Empecé a acariciarle la mejilla, conseguí que se girase y parecía bastante sorprendido y volvió a mirar la pantalla para disimular.
-Venga, no seas tímido.
Empecé a besarle el cuello y a acariciarle el abdomen. Notaba como su corazón iba cada vez más rápido; empecé a subirle el borde de la camiseta hacía arriba y en un momento dado el me agarró de los hombros y me tumbó sobre sus piernas y se quitó rápidamente la camiseta; se estaba acercando a mí y justo cuando estaba apunto de besarme me levanté y me dirigí hacía la puerta.
-¿Que haces?¿Por que te vas?-Me preguntó bastante mosqueado.
-Hemos quedado; ¿no te acuerdas?
-Pero.. tu y yo…ven aquí ahora.
-No creo eso; tranquilo Razor, espero que no te moleste decirme tu verdadero nombre.
Nos fuimos al coche y Razor no paraba de mirarme. La verdad ahora me estaba sintiendo un poco mal por haber hecho eso… No me dirigió la palabra solo para indicarme donde se haría el combate. Llegamos a un gimnasio donde no había nadie. Razor siguió hacía abajo y en el sótano del gimnasio había un gran cuadrilátero con un par de luces pero aún así estaba bastante oscuro. Había bastante gente pero todos al llegar nosotros se callaron y se giraron a mirarnos.
Llegaron un par de chicos al parecer del los Call Of Dragon ya que vinieron y saludaron a Razor. Y me dieron dos besos. Uno era rubio con los ojos muy oscuros y el otro era lo contrario a el; castaño con los ojos claros.
-¿Y esta pava? Tu nueva adquisición-Dijo el chico rubio.
-Es mi compañera de piso.
-¿Cuando decías que nos ibas a invitar a tu casa ehh pillín?-Dijo el de los ojos claros.
-Es en su casa; me he mudado yo-Contestó Razor.
-Bueno pues aquí tienes nuestros números pequeña, llámanos.
Me dieron un papel con dos teléfono puestos y se fueron como celebrando algo y haciendo gestos bastante obscenos.
-Ya van dos, creo que esta noche empieza bien.
-No guapa no, la primera campana aún no ha sonado.
-¡Candy!-Me giré a ver quien era y era Mathew; me hizo un gesto desde el otro lado del gimnasio para que viniese.
-¿Y ese quien es?-Preguntó Razor.
-Un amigo, ahora vengo.

No comments:

Post a Comment