Ya que no puedo hacerme cargo de tantos blogs he deicidio unirlos y está es la página definitiva; para seguir la novela le teneis que clicar a la foto que hay de Hazza a un lateral y ya está, siento mucho los cambios y por cierto la nueva página no está 100% habilitada asíq ue aun mefaltan acapítulos antiguos por subir pero dentro de nada lo haré.
http://candyshelleycoxwebpage.blogspot.com.es/
Lo siento mucho :(
Besos.
xx. :)
Si no puedes sonreír yo te daré motivos para hacerlo.
Saturday, April 27, 2013
Friday, April 12, 2013
Capítulo XVI
*Narra Niall*
-Mira se que no es buena idea que te vayas, o al menos aún; ¿pero quieres ver a Ha...a Razor?, supongo que él también estará muy contento de ver que estás bien; estaba muy preocupado por ti.
Al decir Razor a Candy se le iluminaron los ojos y asintió con la cabeza muy emocionada, no se si por el simple hecho de salir o por que quería ver a Harry de verdad, así que la agarré y la llevé abajo pero vi a Harry liándose con Jessie; así que me giré y giré a Candy mirando a la pared para qué no vise nada
-¿Que haces?-Dijo deshaciéndote de mí.
Al ponerse de cara a Harry y al velo se quedó congelada un rato; pensé que se iba a poner hecha una furia pero no, estuvo así un buen rato hasta qué le cogió una bebida que había en una mesa y pasó por al lado de ellos y le tiró la bebida encima de la ropa de Harry. Y se fue como sí no les hubiese visto; Harry se levantó y la agarró de los hombros bastante enfadado, Candy se giró y Harry me da que en ese momento la reconoció y fue él el que se quedó paralizado.
*Narra Harry*
Me sentía fatal, no quería que nada pasase con Jessie y menos que Candy pudiese verlo; estaba tan cerca para conseguirla. Nunca me había esforzado para salir con nadie ya que siempre suelen ser ellas quien dan el primer paso. Cuando giré a Candy y la vi se me encogió el corazón, no me quiero ni siquiera imaginar que estará pensando ahora mismo de mí.
-Candy... Yo...-Intentó irse pero la cogí- mira, esto no era lo que parece, te lo prometo esto...-Seguía moviéndose como sí quisiera irse y en verdad no la culpo, pero no quiero que se vaya-¿quieres estarte quieta?
En ese momento vino un chico y le empezó manosear el cuello, la verdad no quería decirle nada ya que estaba en su territorio y Candy tampoco hacia nada; al cabo de un rato le quitó el collar que llevaba. Y se fue tan tranquilo con el collar en la mano y le dijo que ya había cumplido o algo así. Tenía el cuello bastante rojo.
-¿No vas a decirme nada?
-Gilipollas, eres un completo imbécil-Dijo mientras salía al jardín, y la seguí-No me sigas, no quiero saber nada más de ti.
-Dios, Candy. Vamos anda, dame una segunda oportunidad-Le dije mientras seguía caminando y fuimos a parar a la piscina donde a penas había gente.
-Que yo sepa nunca te he dado una primera, ni te la daré.
-Vamos Candy, ambos sabemos que sientes algo por mí-me fui acercando a ella y la agarré de la mano y la puse en mi cintura.
-Si, eso es verdad.
-Un sentimiento que empieza por A, ¿cierto?-Asintió con la cabeza y me fui acercando más a ella, dimelo, ¿qué sientes por mí?-Le susurré al oído. Ella se empezó a acercar a mí, sus labios estaban a pocos centímetros de mi cara y podía oler su perfume.
-Asco...-Tras ese incómodo momento vino Niall.
-¡Puedes hablar! Es decir que ya... Eres "libre" por decirlo así-Le dijo bastante entusiasmado, que yo sepa Candy puede hablar desde que era pequeña y eso no es ninguna novedad.
-Si, al parecer no querían nada sólo que no querían que me fuera por un par de razones que no me contaron-Explicó Candy, luego de quitó la peluca y se sacudió el pelo mientras le sonreía amistosamente al parecer está sólo mal conmigo; no lo entiendo la verdad.
-Es decir, hoy ya vuelves a dormir en tu propia cama, ¿verdad?-Continuó Niall, la verdad esa era larguera del millón y me alegro que hubiese venido ya que yo no me atrevería a preguntárselo.
-No-Me miró de manera muy fría- me voy a un hotel o algo parecido que hay de aqui un par de calles no ea un lujo pero tampoco es que quiera interferir en las relaciones amorosas de Razor.
-¿De qué hablas? Yo a las tías no me las llevo a mi casa.
-Ya claro... Tu casa...
-Vivimos juntos,¿recuerdas?
-No me lo recuerdes, ya he tenido bastante.
Candy se fue sin decir nada. Me sentía culpable y más sabiendo que le intenté convencer a Niall para qué le dijese cosas buenas de mí; se que fue un poco ingenuo que se creyese lo del beso pero ahora que lo pienso me habría encantado que mi primer beso fuese con una chica como ella. Pero no estoy muy bien tras haberla engañado.
*Narra Candy*
Me fui rápido, no quería encontrarme con nadie y mucho menos con Harry o con su estúpida novia. El hotel no estaba lejos pero seguía sin gustarme pasear de noche sola y las lentillas me estaban matando. No era gran cosa pero era mejor que estar con él ni uso lo minuto más. Las paredes eran grisáceas y con algún que otro agujero. Me quité las lentillas en el baño de mi habitación y me tumbé tal cual boca abajo encima de la cama cuando de repente escuché un pequeño golpe en la pared. Mi habitación estaba en un tercer piso, así que sería alguna clase de pájaro que se huevera estrellado sin querer, pero no; ese ruido volvía a sonar, me asomé y vi que era Harry que atan tirando pequeñas piedrecitas al cristal.
-¿Se puede saber que haces?-Era bastante tarde y no convenía estar haciendo ruidos así que le regañé, me estaba empezando a parecer a mi madre...
Monday, April 1, 2013
Capítulo XV
Bajé de la tribuna y me fui a donde estaban los chicos. Liam lo había hecho muy bien pero no podía felicitarle ya que entonces nos descubrirían. No sólo estaban ellos, también estaba Jake y Jeremy, los chicos que le tiraron los trastos el otro día a Candy; con Jeremy no te go ningún problema pero con Jake estaba un poco irritable tras lo del otro día.
-Tu sí que vendrás, ¿a qué sí Razor?-Me dijo Jeremy mientras me ponía el brazo en el hombro.
-¿Qué me he perdido? No se de qué estáis hablando.
-Hacen una fiesta en la residencia de los Impasse, los chicos están bastante cansados pero a mi me apetece ir, vente. Nos lo pasaremos bien-Me explicó Niall.
-No se, no tengo muchas ganas de fiesta...-El haber visto hoy a Candy lo único que hizo fue que mis ganas de hacer cualquier cosa disminuyeran.
-Anímate, va a estar todo el mundo.
Me intento convencer Jeremy, los chicos estaban molidos por las carreras y Louis quería descansar para la partida de póker de mañana; se jugaba mucho y como todo el mundo sabe las señales en el póker son decisivas y por tanto si estaba cansado le podría salir mal la jugada.
Cuando Jeremy me dijo que iba a ir todo el mundo pensé que si eso era cierto la gente que tenía a Candy secuestrada también estarían allí. Al final acepte a ir y Niall y yo nos fuimos en mi moto. Pasamos por el descampado de camino y el coche donde tenían a Candy no estaba. Así que nos pusimos en marcha y fuimos a la residencia. Era completamente de noche y el cielo estaba lleno de estrellas, pero aún así no hacía frío; llegamos en un par de minutos, Jeremy no mentía realmente había un montón de gente, intente ver si veía el coche blanco pero había tantos y era tan de noche que se me hizo imposible. Entramos en la casa y estaban todas las bandas de Chicago o al menos las más importantes, se notaba en el aire el desprecio que se tenían los unos con los otros.
Era una fiesta en toda regla, estaban los típicos musculitos intentando ligar, fuera había gente jugando a fútbol americano, gente fumando y me apostaría lo que fuese a que más de la mitad estaban borrachos. Al cabo de un rato nos encontramos a Jeremy.
-La fiesta no está nada mal-Dijo mientras le daba un trai a una bebida de color azul bastante llamativo.
-¿Qué estas bebiendo tío? Es un poco... raro- Observó Niall.
-Ni idea, es algo que me ha dado Jake antes de irse. Dijo que tenía prisa que sí me lo podía terminar por él.
-¿Se ha ido?-Le pregunté bastante extrañado, Jake es uno de esos que aparecen en el césped de la casa tumbado a la mañana siguiente ya que no para de beber durante horas.
-No creo que se haya ido, dijo que tenía que hablar con un colega suyo que luego venía-Nos explicó.
-Tíos, ¿qué tal todo?- Niall y yo notamos una presión en nuestros hombros; nos giramos y vimos a Michael; se podría decir que es como el líder de la banda. Antes era el boxeador estrella pero se retiró por una lesión. Era bastante amigable pero era bastante fuerte y no convenía enfadarle.
-Si, todo muy bien. Bueno chicos yo me voy a ligar-Dijo Jeremy dirigiéndose a donde estaban las bebidas y una chica rubia de espaldas. Tenía el pelo recogido a un lado que enseñaba un collar enormemente ancho y negro y las manos en el bolsillo de la sudadera; no se le veía la cara pero a él no parecía importarle.
-No tan rápido don Juan, esta es una nuestra; yo que tu ni la miraba si no quieres problemas- Al decir eso Michael se fue agarró a la chica por la cintura y se la llevó.
-Bueno yo voy a ver si me ligo a alguien- Dijo mientras se iba a la parte de fuera, Jeremy siempre ha sido el típico chico que sí no consigue más de ocho teléfonos en un día no puede decir que ha salido de fiesta.
-Bueno, vamos a poner manos a la obra, yo miro por la parte de abajo y el jardín, tú ves a la parte de arriba, si descubrimos algo nos volvemos aquí y si no en media hora nos volvemos-Le expliqué el plan.
Niall subió a la parte de arriba y yo mientras empecé a buscar a ver si encontraba algo. Estuve un buen rato buscando pero no encontré nada, me senté en el sofá desesperado, ya no sabía que hacer; a lo mejor es que no había venido. Estuve mirando un rato la televisión cuando noté que alguien se había sentado a mi lado, era Jessie así que hice como sí no la hubiese visto.
-¿Ya no te acuerdas de mí?-Dijo mientras ponía mi mano sobre sus piernas.
-Claro que me acuerdo, sólo que he estado ocupado-No estaba del todo cómodo así que me quite la
mano de sus piernas y me la puse en el bolsillo del pantalón.
-Ya claro, llevas unos días con la Betty esa, ya ni si quiera me invitas a tu casa.
-Es que... Me he mudado.
-Pues venga, ¿a qué esperas para estrenar la cama?-Empezaba a tocarse el pelo y a jugar con el.
-¿Qué haces? ¿Te pica la cabeza? A ver si tienes piojos.
-Que gracioso, venga; vamos a divertirnos un rato...
*Mientras tanto; Narra Niall*
Subí arriba y no había nadie en los pasillos así que fui a una habitación y estaba la amiga de Michael mirando en el balcón que había al fondo de la habitación; estaba en la misma postura que antes, con las manos en los bolsillos; no quería molestar así que me fui sigilosamente pero la chica se giró; no era una chica cualquiera...
-¡Oh dios mío! ¡Candy! estás aquí-Hizo un gesto para que me callase; tenía lentillas que teñían sus ojos color miel a una especie de ojos azules muy claros- tienes que salir de aquí, Harry está muy preocupado por tí, vamos-la cogí del brazo pero no se movía- ¿quieres sacarte las manos de los bolsillos de una vez?
-Teng..tengo las maaanos-No podía evitar hacer muecas de dolor como si cada palabra. Me fijé y su collar tenía una luz que parpadeaba. Le aparté el pelo y vi que era el mismo collar que le ponen a los perros para que no ladrasen; esos que al mover las cuerdas vocales les sueltan una pequeña descarga.
-Hijos de...-Convenía que no acabase la frase ya que estaba en su casa- vale tu ahora no digas ni una sola palabra que lo último que quiero es que te pase algo; a ver tenemos que bajar y...-Candy hizo una señal para que le pasase papel y boli escribió en el: "me tienen vigilada, a demás este collar tiene rastreo; siento aguarte los planes Sherlok, a demás os meteréis en un lío"- ¿Pero quien te tiene aquí?-Continuó escribiendo "No puedo decirlo"-Venga, vamos Candy; no pasará nada-Remarcó el "No puedo" que había escrito antes.
-Tu sí que vendrás, ¿a qué sí Razor?-Me dijo Jeremy mientras me ponía el brazo en el hombro.
-¿Qué me he perdido? No se de qué estáis hablando.
-Hacen una fiesta en la residencia de los Impasse, los chicos están bastante cansados pero a mi me apetece ir, vente. Nos lo pasaremos bien-Me explicó Niall.
-No se, no tengo muchas ganas de fiesta...-El haber visto hoy a Candy lo único que hizo fue que mis ganas de hacer cualquier cosa disminuyeran.
-Anímate, va a estar todo el mundo.
Me intento convencer Jeremy, los chicos estaban molidos por las carreras y Louis quería descansar para la partida de póker de mañana; se jugaba mucho y como todo el mundo sabe las señales en el póker son decisivas y por tanto si estaba cansado le podría salir mal la jugada.
Cuando Jeremy me dijo que iba a ir todo el mundo pensé que si eso era cierto la gente que tenía a Candy secuestrada también estarían allí. Al final acepte a ir y Niall y yo nos fuimos en mi moto. Pasamos por el descampado de camino y el coche donde tenían a Candy no estaba. Así que nos pusimos en marcha y fuimos a la residencia. Era completamente de noche y el cielo estaba lleno de estrellas, pero aún así no hacía frío; llegamos en un par de minutos, Jeremy no mentía realmente había un montón de gente, intente ver si veía el coche blanco pero había tantos y era tan de noche que se me hizo imposible. Entramos en la casa y estaban todas las bandas de Chicago o al menos las más importantes, se notaba en el aire el desprecio que se tenían los unos con los otros.
Era una fiesta en toda regla, estaban los típicos musculitos intentando ligar, fuera había gente jugando a fútbol americano, gente fumando y me apostaría lo que fuese a que más de la mitad estaban borrachos. Al cabo de un rato nos encontramos a Jeremy.
-La fiesta no está nada mal-Dijo mientras le daba un trai a una bebida de color azul bastante llamativo.
-¿Qué estas bebiendo tío? Es un poco... raro- Observó Niall.
-Ni idea, es algo que me ha dado Jake antes de irse. Dijo que tenía prisa que sí me lo podía terminar por él.
-¿Se ha ido?-Le pregunté bastante extrañado, Jake es uno de esos que aparecen en el césped de la casa tumbado a la mañana siguiente ya que no para de beber durante horas.
-No creo que se haya ido, dijo que tenía que hablar con un colega suyo que luego venía-Nos explicó.
-Tíos, ¿qué tal todo?- Niall y yo notamos una presión en nuestros hombros; nos giramos y vimos a Michael; se podría decir que es como el líder de la banda. Antes era el boxeador estrella pero se retiró por una lesión. Era bastante amigable pero era bastante fuerte y no convenía enfadarle.
-Si, todo muy bien. Bueno chicos yo me voy a ligar-Dijo Jeremy dirigiéndose a donde estaban las bebidas y una chica rubia de espaldas. Tenía el pelo recogido a un lado que enseñaba un collar enormemente ancho y negro y las manos en el bolsillo de la sudadera; no se le veía la cara pero a él no parecía importarle.
-No tan rápido don Juan, esta es una nuestra; yo que tu ni la miraba si no quieres problemas- Al decir eso Michael se fue agarró a la chica por la cintura y se la llevó.
-Bueno yo voy a ver si me ligo a alguien- Dijo mientras se iba a la parte de fuera, Jeremy siempre ha sido el típico chico que sí no consigue más de ocho teléfonos en un día no puede decir que ha salido de fiesta.
-Bueno, vamos a poner manos a la obra, yo miro por la parte de abajo y el jardín, tú ves a la parte de arriba, si descubrimos algo nos volvemos aquí y si no en media hora nos volvemos-Le expliqué el plan.
Niall subió a la parte de arriba y yo mientras empecé a buscar a ver si encontraba algo. Estuve un buen rato buscando pero no encontré nada, me senté en el sofá desesperado, ya no sabía que hacer; a lo mejor es que no había venido. Estuve mirando un rato la televisión cuando noté que alguien se había sentado a mi lado, era Jessie así que hice como sí no la hubiese visto.
-¿Ya no te acuerdas de mí?-Dijo mientras ponía mi mano sobre sus piernas.
-Claro que me acuerdo, sólo que he estado ocupado-No estaba del todo cómodo así que me quite la
mano de sus piernas y me la puse en el bolsillo del pantalón.
-Ya claro, llevas unos días con la Betty esa, ya ni si quiera me invitas a tu casa.
-Es que... Me he mudado.
-Pues venga, ¿a qué esperas para estrenar la cama?-Empezaba a tocarse el pelo y a jugar con el.
-¿Qué haces? ¿Te pica la cabeza? A ver si tienes piojos.
-Que gracioso, venga; vamos a divertirnos un rato...
*Mientras tanto; Narra Niall*
Subí arriba y no había nadie en los pasillos así que fui a una habitación y estaba la amiga de Michael mirando en el balcón que había al fondo de la habitación; estaba en la misma postura que antes, con las manos en los bolsillos; no quería molestar así que me fui sigilosamente pero la chica se giró; no era una chica cualquiera...
-¡Oh dios mío! ¡Candy! estás aquí-Hizo un gesto para que me callase; tenía lentillas que teñían sus ojos color miel a una especie de ojos azules muy claros- tienes que salir de aquí, Harry está muy preocupado por tí, vamos-la cogí del brazo pero no se movía- ¿quieres sacarte las manos de los bolsillos de una vez?
-Teng..tengo las maaanos-No podía evitar hacer muecas de dolor como si cada palabra. Me fijé y su collar tenía una luz que parpadeaba. Le aparté el pelo y vi que era el mismo collar que le ponen a los perros para que no ladrasen; esos que al mover las cuerdas vocales les sueltan una pequeña descarga.
-Hijos de...-Convenía que no acabase la frase ya que estaba en su casa- vale tu ahora no digas ni una sola palabra que lo último que quiero es que te pase algo; a ver tenemos que bajar y...-Candy hizo una señal para que le pasase papel y boli escribió en el: "me tienen vigilada, a demás este collar tiene rastreo; siento aguarte los planes Sherlok, a demás os meteréis en un lío"- ¿Pero quien te tiene aquí?-Continuó escribiendo "No puedo decirlo"-Venga, vamos Candy; no pasará nada-Remarcó el "No puedo" que había escrito antes.
Saturday, March 30, 2013
Capítulo XIV
-Yo tengo una carta que dice lo contrario, que se había ido contigo-Le expliqué.
-No mientas, mira si quieres estar con Candy me parece genial pero al menos dilo.
-A ver, se que no eres lo que sería muy inteligente pero al menos sabrás leer-Le di la carta a Jason y se quedó mirando un rato.
-Vale, esta es su firma pero no es su letra; Candy no hace las letras tan altas ni tan redondas. Es como la que me dieron a mí pero pensé que la habías escrito tú.
-Pues no, esto no lo he escrito yo de hecho, tu quieres volver a Candy y yo también así que tenemos que cooperar.
-No es mala idea, pero no creas que así me caerás mejor-Me dijo mientras me daba la carta- Seguramente sea una broma; estará en casa de Paula comiendo palomitas y gastando bromas telefónicas.
Me volví con los chicos; no creía que Jason tuviera razón pero me fui al coche y llamé a Paula. Solo espero que Candy esté allí con ella y no que le haya pasado nada grave; no debería haberla dejado irse el día que se enfadó tanto.
-¿Paula?-Me contestó el teléfono.
-¿Quien eres? ¿Razor?-Me preguntó.
-Si, ¿estás con Candy?
-No, hace ya bastante tiempo que no nos vemos, lo último que supe de ella era que estaba en la cárcel pero de eso ya hace bastante, ¿sabes algo?-Me dijo bastante preocupada.
-Si, bueno, el otro día se enfadó un poco conmigo y no la he vuelto a ver, espero que esté bien. Bueno me tengo que ir.
Me fui a casa de Candy y había una carta en el felpudo que la ataba una cadena. Lo cogí y me di cuenta de que era la pulsera de mi sueño, la pulsera que llevaba Candy cuando se calló al río, la misma pulsera que llevaba desde que la vi desde la primera vez. Abrí la carta y empecé a leer...

Entré a casa y me senté en el sofá... en ese sofá vino Candy vestida tan provocadora y casi... es verdad lo que dicen, hay recuerdos que hacen daño y ese sin duda me estaba destrozando. Me he metido en varias peleas, me he caido millones de veces de una moto y si, duele pero esto no es el mismo dolor, lo otro se curaba con unas tiritas, esto no; es algo que se me ha metido en la cabeza. Ahora mismo me estoy imaginando lo que pasó, notaba como sus manos se volvían a entrelazar con las mías, sentía como su corazón latía al mismo compás que el suyo, podía ver sus rizos, sus ojos miel, sentía como si siguiese besando mi cuello; levanté los brazos pero... todo era una imaginación, solo una imaginación... Seguí pensando en la carta, ahora más que nunca necesitaba un plan y se me acababa de ocurrir.
Llamé a los chicos y me lo cogió Liam.
-¡Liam! Necesito que me ayudes.
-¿Te has vuelto a quedar atrapado en el baño?-Dijo riéndose de los viejos tiempos que pasamos en aquella cabaña de cuando éramos pequeños.
-No, tienes que volver a las carreras. Hoy, tienes que correr por mí.
-No, no, no, Harry, sabes que no e vuelto a correr desde aquella vez; me niego.
-Liam, tienes que ser tú; Zayn tiene que correr y Niall y Louis no saben; tenemos que ganar esta noche. Mira, tienes que hacerte pasar por mí en la carrera, los tíos que tienen a Candy van a ir; puede que consiga verla. Solo necesito eso, quiero verla Liam, solo por un instante...
-Tranquilo, yo me encargo. ¿vamos a tu casa? así nos podemos arreglar tu plan macabro.
-Claro, no tardaremos.
Tras media hora vinieron los chicos y nos pusimos a comer pizza mientras les contaba el plan que tenía. La verdad es que era bastante arriesgado pero merecía la pena. Nos pusimos a ver la televisión un rato para matar el tiempo y esperar a la noche.
-Entonces, ¿vas a volver a correr Liam?-Preguntó Niall.
-Si, pero solo por una buena causa...-Contestó Liam.
-Tendrías que volver a correr, eras el mejor-Le animó Zayn.
-¿Y que vuelva a pasar lo de la última vez? No, gracias-Liam de verdad quedó marcado por lo que le pasó en el pasado.
-Liam, venga; tu no tuviste la culpa; ¿como ibas a saber que la moto estaba en mal estado? le habría pasado a cualquiera-Le tranquilicé.
-Vale, a cualquiera pero me pasó a mí, si hubiese corrido con mi moto Kevin seguiría vivo. La suya no tenía ningún problema y la mía tuvo que explotar, no es justo-Liam estaba realmente desolado.
-Liam, esto pasó hace años; y no tuviste tú la culpa; los chicos de Danger Warriors no saben jugar limpio-Intentaba consolarle, Liam no podrá olvidar nunca esa carrera.
Ya era la hora de la carrera así que le di mi casco y mi chaqueta a Liam y me puse un chándal y un pasamontañas para pasar desapercibido. Me bajé a unas manzanas antes de llegar a donde se celebraban las carreras y fui andando buscando hacía allí. Era el mismo ambiente de siempre no había nada fuera de lo normal; vinieron dos tíos y me metí en un callejón simulando ser un pobre calentándose mientras les escuchaba disimuladamente.
-¿Donde está la chica?-Dijo uno bastante relleno con un tatuaje que le llegaba desde el cuello hasta la mejilla.
-La he dejado en el coche-Le respondió el otro, parecía ser más fuerte que su amigo pero tampoco era gran cosa.
-¿No te dará problemas?-Preguntó el primero.
-La he dormido, a demás está atada y no puede hablar y a pocos sitios puede ir con el coche con los seguros puestos y en medio del descampado.
Ya sabía donde estaba Candy, así que me dirigí lo más sigilosamente posible al descampado; había un coche blanco, pero se podía decir que era marrón por la cantidad de óxido que tenía. Me asomé a las ventanas del piloto y del copiloto para asegurarme de que no había nadie; luego fui a las ventanas que daban a los asientos traseros; allí estaba. Tenía un pañuelo en la boca y las manos atadas por delante; estaba tumbada en esos asientos viejos.
Pegué un golpe en el cristal, se ve que me escuchó ya que se levantó y al verme se puso pegada a la ventana opuesta en la que yo estaba; tenía miedo, estaba realmente asustada. Apoyé la mano en el cristal. Ella poco a poco se fue acercando y apoyó las suyas dejando una para que coincidiese con la mía. En ese momento le pude ver la cara mejor; tenía un moratón al lado del ojo, los ojos hinchados como si hubiese llorado y un pequeño corte en el labio. En ese momento tiró su aliento y escribió en el cristal: "¿Harry?", asentí bastante emocionado, la verdad no se el porqué; volvió a escribir pero tan solo le dio tiempo a escribir un "Te" y luego lo borró. Vi que de lejos venían los chicos de antes; ya había acabado la carrera, sabía que si me veían aquí le harían algo a Candy así que me despedí de ella y me fui corriendo...
Cuando llegué a donde estaban las motos cogí a Liam, que como había quedado el primero y nos cambiamos la ropa y yo me quité el pasamontañas y se lo di. Subí a recoger el premio pero me dolía mucho la barriga, no por haber comido mal, ni por ningún golpe, era algo más... el sentimiento de impotencia, de haberla visto y no haberla sacado, de ver que estaba sufriendo y no poder ayudar y lo peor el sentimiento de pensar de que puede que no la vuelva a ver...
-No mientas, mira si quieres estar con Candy me parece genial pero al menos dilo.
-A ver, se que no eres lo que sería muy inteligente pero al menos sabrás leer-Le di la carta a Jason y se quedó mirando un rato.
-Vale, esta es su firma pero no es su letra; Candy no hace las letras tan altas ni tan redondas. Es como la que me dieron a mí pero pensé que la habías escrito tú.
-Pues no, esto no lo he escrito yo de hecho, tu quieres volver a Candy y yo también así que tenemos que cooperar.
-No es mala idea, pero no creas que así me caerás mejor-Me dijo mientras me daba la carta- Seguramente sea una broma; estará en casa de Paula comiendo palomitas y gastando bromas telefónicas.
Me volví con los chicos; no creía que Jason tuviera razón pero me fui al coche y llamé a Paula. Solo espero que Candy esté allí con ella y no que le haya pasado nada grave; no debería haberla dejado irse el día que se enfadó tanto.
-¿Paula?-Me contestó el teléfono.
-¿Quien eres? ¿Razor?-Me preguntó.
-Si, ¿estás con Candy?
-No, hace ya bastante tiempo que no nos vemos, lo último que supe de ella era que estaba en la cárcel pero de eso ya hace bastante, ¿sabes algo?-Me dijo bastante preocupada.
-Si, bueno, el otro día se enfadó un poco conmigo y no la he vuelto a ver, espero que esté bien. Bueno me tengo que ir.
Me fui a casa de Candy y había una carta en el felpudo que la ataba una cadena. Lo cogí y me di cuenta de que era la pulsera de mi sueño, la pulsera que llevaba Candy cuando se calló al río, la misma pulsera que llevaba desde que la vi desde la primera vez. Abrí la carta y empecé a leer...

Entré a casa y me senté en el sofá... en ese sofá vino Candy vestida tan provocadora y casi... es verdad lo que dicen, hay recuerdos que hacen daño y ese sin duda me estaba destrozando. Me he metido en varias peleas, me he caido millones de veces de una moto y si, duele pero esto no es el mismo dolor, lo otro se curaba con unas tiritas, esto no; es algo que se me ha metido en la cabeza. Ahora mismo me estoy imaginando lo que pasó, notaba como sus manos se volvían a entrelazar con las mías, sentía como su corazón latía al mismo compás que el suyo, podía ver sus rizos, sus ojos miel, sentía como si siguiese besando mi cuello; levanté los brazos pero... todo era una imaginación, solo una imaginación... Seguí pensando en la carta, ahora más que nunca necesitaba un plan y se me acababa de ocurrir.
Llamé a los chicos y me lo cogió Liam.
-¡Liam! Necesito que me ayudes.
-¿Te has vuelto a quedar atrapado en el baño?-Dijo riéndose de los viejos tiempos que pasamos en aquella cabaña de cuando éramos pequeños.
-No, tienes que volver a las carreras. Hoy, tienes que correr por mí.
-No, no, no, Harry, sabes que no e vuelto a correr desde aquella vez; me niego.
-Liam, tienes que ser tú; Zayn tiene que correr y Niall y Louis no saben; tenemos que ganar esta noche. Mira, tienes que hacerte pasar por mí en la carrera, los tíos que tienen a Candy van a ir; puede que consiga verla. Solo necesito eso, quiero verla Liam, solo por un instante...
-Tranquilo, yo me encargo. ¿vamos a tu casa? así nos podemos arreglar tu plan macabro.
-Claro, no tardaremos.
Tras media hora vinieron los chicos y nos pusimos a comer pizza mientras les contaba el plan que tenía. La verdad es que era bastante arriesgado pero merecía la pena. Nos pusimos a ver la televisión un rato para matar el tiempo y esperar a la noche.
-Entonces, ¿vas a volver a correr Liam?-Preguntó Niall.
-Si, pero solo por una buena causa...-Contestó Liam.
-Tendrías que volver a correr, eras el mejor-Le animó Zayn.
-¿Y que vuelva a pasar lo de la última vez? No, gracias-Liam de verdad quedó marcado por lo que le pasó en el pasado.
-Liam, venga; tu no tuviste la culpa; ¿como ibas a saber que la moto estaba en mal estado? le habría pasado a cualquiera-Le tranquilicé.
-Vale, a cualquiera pero me pasó a mí, si hubiese corrido con mi moto Kevin seguiría vivo. La suya no tenía ningún problema y la mía tuvo que explotar, no es justo-Liam estaba realmente desolado.
-Liam, esto pasó hace años; y no tuviste tú la culpa; los chicos de Danger Warriors no saben jugar limpio-Intentaba consolarle, Liam no podrá olvidar nunca esa carrera.
Ya era la hora de la carrera así que le di mi casco y mi chaqueta a Liam y me puse un chándal y un pasamontañas para pasar desapercibido. Me bajé a unas manzanas antes de llegar a donde se celebraban las carreras y fui andando buscando hacía allí. Era el mismo ambiente de siempre no había nada fuera de lo normal; vinieron dos tíos y me metí en un callejón simulando ser un pobre calentándose mientras les escuchaba disimuladamente.
-¿Donde está la chica?-Dijo uno bastante relleno con un tatuaje que le llegaba desde el cuello hasta la mejilla.
-La he dejado en el coche-Le respondió el otro, parecía ser más fuerte que su amigo pero tampoco era gran cosa.
-¿No te dará problemas?-Preguntó el primero.
-La he dormido, a demás está atada y no puede hablar y a pocos sitios puede ir con el coche con los seguros puestos y en medio del descampado.
Ya sabía donde estaba Candy, así que me dirigí lo más sigilosamente posible al descampado; había un coche blanco, pero se podía decir que era marrón por la cantidad de óxido que tenía. Me asomé a las ventanas del piloto y del copiloto para asegurarme de que no había nadie; luego fui a las ventanas que daban a los asientos traseros; allí estaba. Tenía un pañuelo en la boca y las manos atadas por delante; estaba tumbada en esos asientos viejos.
Pegué un golpe en el cristal, se ve que me escuchó ya que se levantó y al verme se puso pegada a la ventana opuesta en la que yo estaba; tenía miedo, estaba realmente asustada. Apoyé la mano en el cristal. Ella poco a poco se fue acercando y apoyó las suyas dejando una para que coincidiese con la mía. En ese momento le pude ver la cara mejor; tenía un moratón al lado del ojo, los ojos hinchados como si hubiese llorado y un pequeño corte en el labio. En ese momento tiró su aliento y escribió en el cristal: "¿Harry?", asentí bastante emocionado, la verdad no se el porqué; volvió a escribir pero tan solo le dio tiempo a escribir un "Te" y luego lo borró. Vi que de lejos venían los chicos de antes; ya había acabado la carrera, sabía que si me veían aquí le harían algo a Candy así que me despedí de ella y me fui corriendo...
Cuando llegué a donde estaban las motos cogí a Liam, que como había quedado el primero y nos cambiamos la ropa y yo me quité el pasamontañas y se lo di. Subí a recoger el premio pero me dolía mucho la barriga, no por haber comido mal, ni por ningún golpe, era algo más... el sentimiento de impotencia, de haberla visto y no haberla sacado, de ver que estaba sufriendo y no poder ayudar y lo peor el sentimiento de pensar de que puede que no la vuelva a ver...
Friday, March 29, 2013
Capítulo XIII
Estaba realmente decepcionado, se que me he portado mal con ella pero lo último no tenía la culpa. Llamé a Louis, pero no me daba señal así que intenté llamar a Niall.
-¿Harry? ¿Sabes que hora es?-Niall tenía voz de sueño.
-¿Que le pasa a Louis que no coge el teléfono?
-Esta durmiendo, vamos estamos todos durmiendo... ¿para que nos has llamado?
-Candy...
-¿Ya ha aparecido? ¿Donde estaba?-De lejos se escuchaban a los chicos hablando y diciendo cosas como ¿donde esta? ¿ya ha aparecido?
-Me ha dejado una carta-Le contesté.
-¿Así? ¿Que pone?-Escuché decírselo a Louis.
-¿Puedo ir a vuestra casa? No he desayunado y así os la enseño.
-Claro, no te olvides de la carta.
Colgué, me puse la carta en el bolsillo del pantalón y me fui andando hasta la casa de los chicos. Me abrieron y me senté en el sofá donde estaban todos.
-A ver, ¿que pone la carta?-Me preguntó Louis.
-Pues principalmente que la deje tranquila que se vuelve con Jason-Estaba un poco triste y al decir eso y escucharme me sentí peor.
-A ver...-Saqué la carta del bolsillo y vino Niall con el desayuno. Liam se puso a leer mientras todos empezamos.
-Esto es muy raro...-Dijo Liam.
-¿El que?-Preguntó Niall con un bollo en la boca.
-La carta...-Contestó.
-No te entiendo, ¿te parece raro que Candy se haya harta de Harry? yo no lo veo-Comentó Zayn.
-Gracias Zayn, ha quedado claro de que he sido un cerdo con Candy.
-A ver, Harry, ¿Candy como te suele llamar?-Me preguntó Liam.
-Pues Harry... ¿como quieres que me llame?
-Aquí pone "Querido Razor"...-Me dio la carta y señaló esa parte-Ves.
-No querrá que sepan mi verdadero nombre-Intenté explicarlo pero no tenía ni idea.
-¿Y esto que es?-Dijo Louis señalando una macha que había en una esquina del papel.
-Vale, eso ya si que no se lo que es, pero la cosa es que Candy ya no quiere saber nada de mí ya que se va con Jason
-¿Salimos y te das una vuelta? Así al menos puedes despejarte-Ideó Liam.
-No me vendría mal la verdad.
Después de desayunar los chicos se vistieron y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad; nos sentamos en un banco y empezamos a comer pipas. Estuvimos un rato hablando cuando Niall me dio un codazo y me hizo una señal con la cabeza; vi a Jason; me dirigí hacía él.
-¿Que tal está?-Me dijo nada más verme.
-¿Quien?-No entendía nada, parecía estar más imbécil de lo normal.
-Candy, me dejó una nota diciéndome que me dejaba, que se iba contigo...
Capítulo XII
No me lo podía creer Harry era un chico decente me atrevería a decir que una persona con corazón. Nos tumbamos y estuvimos mirando las estrellas, noté que su mano se entrelazaba con la mía.
-Veo que tus tácticas funcionan Razor-Dijo una voz masculina. Los dos no reincorporamos y nos soltamos de las manos. Era uno de los chicos del otro día de la pelea, el rubio de los ojos oscuros.
-¿Que dices? Jake anda pírate-Harry parecía bastante molesto.
-Bueno pero te la tires hasta mañana que si no perdemos la apuesta-Le contestó mientras le guiñaba el ojo.
-¿Que apuesta?-No me estaba enterando de nada y me molestaba mucho no saber de que estaban hablando.
-¿Aún no le has dicho a Candy lo de la apuesta? Mira, Razor apostó que a la segunda semana de conoceros conseguiría...
-¿¡Estas tonto?! Jamás hemos dicho nada de eso-Le interrumpió Harry.
-Ah... es verdad... que está aquí...-Jake me miró y empezó a hablar de manera muy poco sutil- pues no Candy, no, no hemos hecho ninguna apuesta; no.
-Razor...-Estaba alucinando así que me levante del coche y me fui.
-Candy, venga. No es verdad; ¿para que le metes esas cosas en la cabeza?-Harry se levantó y fue directa
hacía Jake y fui detrás.
-¡Déjalo tranquilo! Mira que tu seas un inútil que no sepa tratar a las chicas no tiene que afectar a los demás.
Al decir eso me fui, sabía que Harry me estaba siguiendo así que aceleré el paso pero me agarró de la mano; me intenté soltar pero él tenía más fuerza que yo. Bajé la cabeza, no quería hablar con él y mucho menos escucharle.
-Candy, no se de que me estaba hablando te lo juro-Dijo levantándome la barbilla.
-No quiero saber nada de ti, odio estar con gente así. No quiero hablar vale, ya si eso cuando lleguemos a casa.
-¿Me lo prometes?-Dijo mientras me soltaba la mano.
-Si... voy a dar una vuelta, necesito despejarme.
Me fui yendo y de lejos se escuchaba un "ten cuidado" de Harry. Solo he sido una apuesta, la verdad no me extrañaba ya que Harry no era lo que se dice un chico ejemplar. A veces veo que es un chico bueno, sensible que se preocupaba por su familia y luego se vuelve en un chaval que no le importan las mujeres. Definitivamente Harry y Razor son dos personas totalmente diferentes. Poco a poco me fui alejando de donde estaban los demás, acabé en una especie de parque; estaba muy oscuro y no se escuchaba la música, de hecho solo se escuchaban algunos grillos. De repente escuché como una especie de pisadas en el suelo.
-¿Harry?¿Eres tú?-El ruido no paraba de hecho se estaba acercando- Harry, no tiene ninguna gracia; sal ya. Siento haberme puesto así, pero déjalo-El ruido se iba acercando...
*Mientras tanto; narra Harry*
Tenía muchas ganas de explicarle a Candy lo que había pasado, pero tenía más ganas de pegarle a algo o a alguien. Me dirigí a donde estaban los chicos.
-Razor, ¿como andas?-Me preguntó Niall.
-Pues no estoy bien la verdad, no se que narices le ha pegado a Jake que ha hecho que Candy se enfade conmigo y se ha ido.
-Déjalo, hoy está muy enfadado-Me explicó Liam.
-No soy celoso pero Candy es mía y si vuelve aunque sea verla lo mato.
-Razor, ¿te gusta Candy?-Dijo Louis.
-No, solo que por una chica que no me quiero tirar, es como una amiga; es diferente a las demás.
-¿No te la quieres tirar?-Preguntó Zayn extrañado.
-No, no me la pienso tirar. Creo que es mi amiga-Le contesté.
-Claro, como para ti las amigas no existen-Insistió Niall
-Si, Candy es mi amiga...
En ese momento escuché un chillido, era la voz de Candy. Fui hacía donde se había ido a dar una vuelta pero no la vi por ningún lado. Más tarde vinieron los chicos.
-¿Que haces Harry?-Me preguntó Louis.
-¿También has escuchado esa voz?
-Si, era Candy, ¿verdad?-Dijo Niall.
-Si... ahora no está... ¡Candy! ¿Donde estás?
Le pedí a los chicos que me dejasen solo, seguí buscando a Candy durante toda la noche, no quería irme así que decidí dormir en un banco que había por si ella volvía así me podría ver...
*Narra Candy*
-¿Donde estoy? ¿Hay alguien aquí?
No veía nada, y no me podía mover pero notaba que estaba atada con una cuerda bastante gruesa que me impedía moverme y tenía algo en los ojos, una venda. Me quitaron la venda, estaba como una especie de sótano con una mesa bastante vieja; las paredes eran grisáceas con agujeros y con los únicos puntos de luz una ventana casi en el techo y una bombilla que colgaba de un cable de cobre del techo.
Había un hombre con un pasamontañas; estaba apunto de decir algo cuando alguien me tapó la boca con el mismo pañuelo que antes. Salió de detrás mía y pusieron un par de papeles en la mesa; al intentar ver lo que ponía lo taparon con la mano. Cogieron una bombona de helio y bebieron un rato.
-Firma-Dijo uno de los dos, tenía la voz de pito y me entró la risa, se ve que no le hizo mucha gracia y me pegó un guantazo; siempre he sido muy sensible y por tanto me brotó un poco de sangre que cayó en la mesa y manchó un poco el papel- firma, he dicho.
Firmé en los dos papeles y uno me quitó los papeles y el bolígrafo mientras que el otro me acercó un papel; el olor era muy fuerte tanto que me desmayé...
*Narra Harry*
Me levanté, me costaba creer que Candy hubiese pasado tanto tiempo fuera. Me levanté de el banco y cayó un trozo de papel; lo recogí. Era una carta, tenía la firma de Candy así que empecé a leer...
-Veo que tus tácticas funcionan Razor-Dijo una voz masculina. Los dos no reincorporamos y nos soltamos de las manos. Era uno de los chicos del otro día de la pelea, el rubio de los ojos oscuros.
-¿Que dices? Jake anda pírate-Harry parecía bastante molesto.
-Bueno pero te la tires hasta mañana que si no perdemos la apuesta-Le contestó mientras le guiñaba el ojo.
-¿Que apuesta?-No me estaba enterando de nada y me molestaba mucho no saber de que estaban hablando.
-¿Aún no le has dicho a Candy lo de la apuesta? Mira, Razor apostó que a la segunda semana de conoceros conseguiría...
-¿¡Estas tonto?! Jamás hemos dicho nada de eso-Le interrumpió Harry.
-Ah... es verdad... que está aquí...-Jake me miró y empezó a hablar de manera muy poco sutil- pues no Candy, no, no hemos hecho ninguna apuesta; no.
-Razor...-Estaba alucinando así que me levante del coche y me fui.
-Candy, venga. No es verdad; ¿para que le metes esas cosas en la cabeza?-Harry se levantó y fue directa
hacía Jake y fui detrás.
-¡Déjalo tranquilo! Mira que tu seas un inútil que no sepa tratar a las chicas no tiene que afectar a los demás.
Al decir eso me fui, sabía que Harry me estaba siguiendo así que aceleré el paso pero me agarró de la mano; me intenté soltar pero él tenía más fuerza que yo. Bajé la cabeza, no quería hablar con él y mucho menos escucharle.
-Candy, no se de que me estaba hablando te lo juro-Dijo levantándome la barbilla.
-No quiero saber nada de ti, odio estar con gente así. No quiero hablar vale, ya si eso cuando lleguemos a casa.
-¿Me lo prometes?-Dijo mientras me soltaba la mano.
-Si... voy a dar una vuelta, necesito despejarme.
Me fui yendo y de lejos se escuchaba un "ten cuidado" de Harry. Solo he sido una apuesta, la verdad no me extrañaba ya que Harry no era lo que se dice un chico ejemplar. A veces veo que es un chico bueno, sensible que se preocupaba por su familia y luego se vuelve en un chaval que no le importan las mujeres. Definitivamente Harry y Razor son dos personas totalmente diferentes. Poco a poco me fui alejando de donde estaban los demás, acabé en una especie de parque; estaba muy oscuro y no se escuchaba la música, de hecho solo se escuchaban algunos grillos. De repente escuché como una especie de pisadas en el suelo.
-¿Harry?¿Eres tú?-El ruido no paraba de hecho se estaba acercando- Harry, no tiene ninguna gracia; sal ya. Siento haberme puesto así, pero déjalo-El ruido se iba acercando...
*Mientras tanto; narra Harry*
Tenía muchas ganas de explicarle a Candy lo que había pasado, pero tenía más ganas de pegarle a algo o a alguien. Me dirigí a donde estaban los chicos.
-Razor, ¿como andas?-Me preguntó Niall.
-Pues no estoy bien la verdad, no se que narices le ha pegado a Jake que ha hecho que Candy se enfade conmigo y se ha ido.
-Déjalo, hoy está muy enfadado-Me explicó Liam.
-No soy celoso pero Candy es mía y si vuelve aunque sea verla lo mato.
-Razor, ¿te gusta Candy?-Dijo Louis.
-No, solo que por una chica que no me quiero tirar, es como una amiga; es diferente a las demás.
-¿No te la quieres tirar?-Preguntó Zayn extrañado.
-No, no me la pienso tirar. Creo que es mi amiga-Le contesté.
-Claro, como para ti las amigas no existen-Insistió Niall
-Si, Candy es mi amiga...
En ese momento escuché un chillido, era la voz de Candy. Fui hacía donde se había ido a dar una vuelta pero no la vi por ningún lado. Más tarde vinieron los chicos.
-¿Que haces Harry?-Me preguntó Louis.
-¿También has escuchado esa voz?
-Si, era Candy, ¿verdad?-Dijo Niall.
-Si... ahora no está... ¡Candy! ¿Donde estás?
Le pedí a los chicos que me dejasen solo, seguí buscando a Candy durante toda la noche, no quería irme así que decidí dormir en un banco que había por si ella volvía así me podría ver...
*Narra Candy*
-¿Donde estoy? ¿Hay alguien aquí?
No veía nada, y no me podía mover pero notaba que estaba atada con una cuerda bastante gruesa que me impedía moverme y tenía algo en los ojos, una venda. Me quitaron la venda, estaba como una especie de sótano con una mesa bastante vieja; las paredes eran grisáceas con agujeros y con los únicos puntos de luz una ventana casi en el techo y una bombilla que colgaba de un cable de cobre del techo.
Había un hombre con un pasamontañas; estaba apunto de decir algo cuando alguien me tapó la boca con el mismo pañuelo que antes. Salió de detrás mía y pusieron un par de papeles en la mesa; al intentar ver lo que ponía lo taparon con la mano. Cogieron una bombona de helio y bebieron un rato.
-Firma-Dijo uno de los dos, tenía la voz de pito y me entró la risa, se ve que no le hizo mucha gracia y me pegó un guantazo; siempre he sido muy sensible y por tanto me brotó un poco de sangre que cayó en la mesa y manchó un poco el papel- firma, he dicho.
Firmé en los dos papeles y uno me quitó los papeles y el bolígrafo mientras que el otro me acercó un papel; el olor era muy fuerte tanto que me desmayé...
*Narra Harry*
Me levanté, me costaba creer que Candy hubiese pasado tanto tiempo fuera. Me levanté de el banco y cayó un trozo de papel; lo recogí. Era una carta, tenía la firma de Candy así que empecé a leer...
Thursday, March 28, 2013
*Capítulo Especial* Narra Harry.
Mientras Liam estaba hablando con Candy me fui al mini-colchón que había; me tumbé y cerré los ojos. Estuve un buen rato pensando y por poco me quedo dormido si no llega a ser porqué escuché como alguien salía y el portazo me despertó, a mi y a los chicos. Nos levantamos y nos pusimos a hablar hasta que vino un policía.
-¡Tu!-Dijo mientras me señalaba- Una llamada.
No tenía ni idea de quien podría ser y menos a estas horas. Me puse el teléfono y pude escuchar que era la voz de mi madre, la voz le temblaba, no sabía que estaba pasando.
-Harry, cariño; ¿estas bien?
-Claro que sí, ni que fuese la primera vez que me meten aquí.
-Oh Harry... no nos han querido dar el préstamo en el banco para la operación de papá.
-¿¡Que?! Enserio como les pille yo... un momento, ¿y papá?
-Hoy le han sacado del hospital.
-¿Entonces le han podido hacer la operación?
-No exactamente, si, hoy le han sacado... pero no de ese modo...-No me lo podía creer, tras tanto tiempo- Harry... se que estas mal pero... bueno... a quien quiero engañar, el jueves es el velatorio; no te olvides de venir, hasta entonces.
Colgué el teléfono y me volví a la celda; tenía ganas de pegarle puñetazos a la pared hasta decir basta pero sabía que si lo hacía no me dejarían salir para la carrera de mañana. Los chicos se limitaron a no decir nada, saben que cuando estoy enfadado es mejor no hablarme me tumbé me puse cómodo y cerré los ojos...
Escuché un ruido abrí los ojos y estaba Candy; llevaba un vestido blanco largo y el pelo suelto; se le veía como sus rizos estaban llenos de horquillas con flores, caminaba muy lento hacía mi; parecía estar alegre ya que le brillaban los sus ojos marrones. Se acercó a mi y me cogió de la mano y me llevó a su coche, me sentó y empezó a conducir hacía un puerto, apagó el coche y salió. Se fue al borde del puente y subió; enseguida bajé del coche.
-Candy, ¿que haces? ¡baja ahora mismo! te vas a hacer daño-Candy seguía sin hablar y empezó a andar por el borde del puente de un lado a otro- Candy, deja de hacer eso. ¡Candy bájate ahora mismo!
Candy me miró y asintió con la cabeza y se inclinó hacia el borde que daba al río, estaba a punto de caerse cuando le cogí del brazo, pero se resbaló por culpa de una pulsera que tenía; Candy se cayó y lo único que me quedó fue esa pulsera.
Todo se volvió blanco y noté que alguien me tocaba el pelo; estaba en el sofá de casa de Louis.
-¿Donde esta Candy?
Louis no me contestó, en ese momento vino una ráfaga de aire que me llenó de tristeza, el aire olía como ella; no podía oler eso, era demasiado para mi... Cerré los ojos y los volvía abrir; estaba apoyado en las piernas de Candy, todo había sido un sueño estaba tan feliz de verla... pero en seguida se levantó y empezó a chillarme...
-¡Tu!-Dijo mientras me señalaba- Una llamada.
No tenía ni idea de quien podría ser y menos a estas horas. Me puse el teléfono y pude escuchar que era la voz de mi madre, la voz le temblaba, no sabía que estaba pasando.
-Harry, cariño; ¿estas bien?
-Claro que sí, ni que fuese la primera vez que me meten aquí.
-Oh Harry... no nos han querido dar el préstamo en el banco para la operación de papá.
-¿¡Que?! Enserio como les pille yo... un momento, ¿y papá?
-Hoy le han sacado del hospital.
-¿Entonces le han podido hacer la operación?
-No exactamente, si, hoy le han sacado... pero no de ese modo...-No me lo podía creer, tras tanto tiempo- Harry... se que estas mal pero... bueno... a quien quiero engañar, el jueves es el velatorio; no te olvides de venir, hasta entonces.
Colgué el teléfono y me volví a la celda; tenía ganas de pegarle puñetazos a la pared hasta decir basta pero sabía que si lo hacía no me dejarían salir para la carrera de mañana. Los chicos se limitaron a no decir nada, saben que cuando estoy enfadado es mejor no hablarme me tumbé me puse cómodo y cerré los ojos...
Escuché un ruido abrí los ojos y estaba Candy; llevaba un vestido blanco largo y el pelo suelto; se le veía como sus rizos estaban llenos de horquillas con flores, caminaba muy lento hacía mi; parecía estar alegre ya que le brillaban los sus ojos marrones. Se acercó a mi y me cogió de la mano y me llevó a su coche, me sentó y empezó a conducir hacía un puerto, apagó el coche y salió. Se fue al borde del puente y subió; enseguida bajé del coche.
-Candy, ¿que haces? ¡baja ahora mismo! te vas a hacer daño-Candy seguía sin hablar y empezó a andar por el borde del puente de un lado a otro- Candy, deja de hacer eso. ¡Candy bájate ahora mismo!
Candy me miró y asintió con la cabeza y se inclinó hacia el borde que daba al río, estaba a punto de caerse cuando le cogí del brazo, pero se resbaló por culpa de una pulsera que tenía; Candy se cayó y lo único que me quedó fue esa pulsera.
Todo se volvió blanco y noté que alguien me tocaba el pelo; estaba en el sofá de casa de Louis.
-¿Donde esta Candy?
Louis no me contestó, en ese momento vino una ráfaga de aire que me llenó de tristeza, el aire olía como ella; no podía oler eso, era demasiado para mi... Cerré los ojos y los volvía abrir; estaba apoyado en las piernas de Candy, todo había sido un sueño estaba tan feliz de verla... pero en seguida se levantó y empezó a chillarme...
Subscribe to:
Posts (Atom)
